La era Internet está cambiando la forma en que la gente usa sus ordenadores y demás dispositivos electrónicos. Una Red de Área Local (Local Area Network, LAN) permite la interconexión y uso compartido de dispositivos y recursos como impresoras, scanners, servidores, PCs, DVDs, Cámaras Web, y el acceso simultáneo a Internet para todos los usuarios de la vivienda.
Hay un poco de caos en el ámbito de las redes de datos residenciales. Al contrario del mundo de las oficinas donde Ethernet 10Base-T en sus diferentes categorías es el líder indiscutible, en el mundo de la vivienda hay diferentes tecnologías que compiten por buscar el hueco y el liderazgo.
En la práctica no se está imponiendo una única tecnología en las vivienda que permita interconectar todos los dispositivos de esta o de sus usuarios. Se usa el concepto de isla de tecnología, la cual cubre la demanda de interconexión entre un conjunto reducido de dispositivos. Por ejemplo, el Bluetooth permite conectar teléfonos móviles, agendas PDAs y ordenadores, formando una isla. Por otro lado, en la misma vivienda, se podría usar el USB para conectar con impresoras u escaners, mientras que Ethernet sería usado para el acceso a las comunicaciones del router ADSL. Por lo tanto en una misma vivienda pueden convivir diferentes tecnologías formando las islas respectivas.
Pero algunas de estas tecnologías compiten en robar la parcela de otra y ofrecer soluciones para el mismo problema de interconexión. En la práctica, todas ellas tienen sus ventajas e inconvenientes, por lo que se demuestra que ninguna es el ideal para todo tipo de tráfico, sino que dependerá de los servicios que se quieren disfrutar.
Además de las ventajas e inconvenientes de cada una, se presentan nuevas versiones de esos estándares cada dos por tres, que aunque aumentan las prestaciones y mejoran la funcionalidad general de la misma, no hace sino confundir a los clientes y usuarios potenciales, los cuales deben subsanar errores e incompatibilidades.
En el ámbito de la redes residenciales se definen los términos:
- PAN: red de área personal.
- LAN: red de área local, por ejemplo Ethernet.
- WLAN: red de área local inalámbrica, por ejemplo, WiFi o IEEE 802.11b.
La red de área personal inalámbrica constituye el paso siguiente y último en la escala de redes en términos de extensión, después de las LAN. La conectividad en distancias cortas con tecnología radio o WPAN no compite en estos momentos, tal como aparece el estado de la tecnología en el mercado, con el ámbito de las WLAN, pues cada una de ellas tiene claramente especificado su ámbito de aplicación y sus propias características.
El problema entre WLAN y WPAN se plantea en términos de coexistencia. Las WPAN, al igual que las WLAN, funcionan en la banda ISM de 2.4 GHz. En este contexto, aparece con claridad la necesidad de desarrollar normas de amplia aplicabilidad que traten los temas de coexistencia e interoperatividad con otras soluciones de red tanto inalámbricas como cableadas; para ello, el IEEE 802.15 está desarrollando una intensa actividad en este campo.
Tecnologías
Atendiendo a la necesidad de instalar nuevos cables o no, se puede clasificar en 3 categorías:
- Nuevos cables: son aquellas que obligan a instalar una infraestructura cableada en las viviendas, destacan Ethernet (IEEE 802.3), IEEE 1394 (FireWire), USB 2.0 (Universal Serial Bus) o incluso las rede de fibra óptica. Aunque el coste de instalación es elevado por contra son las que necesitan menos inversión en equipamiento y accesorios (tarjetas de acceso o drivers), de hecho muchos ordenadores y dispositivos vienen por defecto equipados con esos interfaces.
- Sin nuevos cables: son aquellas que usan la infraestructura actual de la vivienda para crear la red de área local. Destaca la PLC (Power Line Communication), la cual usa la red de baja tensión de la vivienda para que cada enchufe sea, potencialmente, una toma de red y la HomePNA, la cual usa el par telefónico instalado para proporcionar una toma de datos allí donde hay una toma telefónica.
- Inalámbricas o vía radio: destacan Bluetooth (PAN), HomeRF y las diferentes versiones del estándar IEEE-802.11 (el más conocido es el 802.11b conocido como WiFi). Proporcionan movilidad total en la vivienda pero su ancho de banda está limitado en proporción al coste de las mismas. Las nuevas versiones del IEEE 802.11 son capaces de llegar a los 54 Mbps o incluso más. HomeRF está enfocado para la transmisión inalámbrica de voz y datos dentro de la vivienda.
Bluetooth, en su versión 1.0, contempla la transmisión de datos hasta los 720 Kbps en un sentido, hasta los 10 metros de cobertura y garantizando la transmisión en tiempo real para el streaming de audio y vídeo comprimidos. El Home RF llega a los 10 Mbps y también permite mantener conversaciones de audio o streaming de vídeo sin interrupciones. Por el contrario la tecnología WiFi (IEEE 802.11b) llega hasta los 11 Mbps y un rango de 100 metros, pero es incapaz de garantizar el determinismo y latencia necesaria como para mantener conversaciones de Voz sobre IP o streaming de vídeo sin cortes o retardos.
Las tecnologías HomePlug e inalámbricas tienen como ventaja principal su “ubicuidad”, esto es, una alta disponibilidad de poder acceder a la red en cualquier parte de la vivienda y que no necesitan obras o reformas (supuesta en marcha es inmediata). Pero el mayor inconveniente es que el coste del equipamiento (tarjetas de acceso o NIC, Network Interface Card) son varias veces mayor que en el caso de Ethernet 10Base-T, por ejemplo.
Otra limitación de las redes HomePNA, HomePlug y de las tecnologías inalámbricas es que siempre están en un orden de magnitud 10 veces menor de ancho de banda o velocidad binaria, respecto a las tecnologías cableadas de coste similar o incluso inferior.
Por ejemplo, el coste de un punto con acceso Wifi es mucho más alto que la solución equivalente con Ethernet Cat 5 y, por otro lado, ciertas noticias que han ido apareciendo últimamente, la seguridad de las tecnologías inalámbricas está muy por debajo de lo que sería de esperar. Ahora mismo una tarjeta WiFi para ordenador portátil o para una agenda PDA ronda los 150 euros, mientras que una tarjeta de red Ethernet 10/100Mbps está por los 30 euros para ordenador de sobremesa y 90 euros para portátil. A esta tarjetas se las conoce con el nombre de NIC (Network Interface Card).
Para las redes inalámbricas opinamos que será el WiFi el que se lleve el gato al agua. En menor medida algunos productos HomeRF le quitarán algo de mercado. Pero suponemos que los usuarios necesitan intercambiar grandes cantidades de información (PCs, impresoras, JukeBox MP3, servidores de vídeo, acceso a Internet, y similares).
Para el ámbito de las redes personales, el Bluetooth, y no nos olvidemos de su hermano pequeño el IrDA, son las tecnologías ideales por precio y prestaciones. Armar/Desarmar la alarma desde el propio móvil cuando entramos o salimos de casa, auriculares inalámbricos para escuchar el HiFi o la TV, manos libres para el móvil o el teléfono fijo, intercambio de datos entre agendas o móviles, cámaras digitales que envían las fotos recién sacadas al PC o al servidor de entretenimiento. En definitiva, usar los móviles o las agendas como mandos a distancia universales para todos los dispositivos de la vivienda y intercambiar datos entre dispositivos de forma rápida y sencilla.