UMTS (Universal Mobile Telecommunication System) requiere una
nueva tecnología de radio (grandes inversiones en infraestructuras),
una red de mayor capacidad (debido a que las velocidades de transferencia varían
de 384 Kbps a 2 Mbps) y nuevos terminales. Estos factores hacer prever que UMTS
tardará un cierto tiempo en establecerse y que GPRS, dada su mayor cobertura,
mantendrá un uso elevado. Hay que ambas tecnologías no son excluyentes
entre sí, de hecho las operadoras piensan ofrecer UMTS en los núcleos
urbanos y dejar el GPRS para el resto de zonas (carreteras, grandes áreas
rurales, etc).
Las últimas noticias confirman que, en Alemania, los operadores
con licencia UMTS, y con objeto de ahorrar costes en gran parte disparados por
los elevados precios que han tenido que pagar por las licencias obtenidas en
las subastas, han decidido compartir sus infraestructuras de red. UMTS presenta,
sin embargo, una limitación en la tasa de datos, que se eleva hasta un
máximo de 2 Mbps cuando el terminal está fijo y a cierta distancia
de la estación base. Esta velocidad impide la transmisión de vídeo
de alta calidad, pero resulta suficiente para un servicio de videoconferencia
con calidad limitada.
Actualmente, el desarrollo y despliegue de UMTS avanza lentamente,
debido en parte al temprano estado de definición de la tecnología
y al endeudamiento de los operadores por los elevados desembolsos que han tenido
que afrontar para adquirir las licencias concedidas mediante el procedimiento
de subasta en Europa, lo que está repercutiendo negativamente en las
empresas del sector.