Las células solares en el interior de un edificio ya son una realidad desarrollada por Ricoh. La compañía ha desarrollado unas células solares sensibles con colorante de estado sólido (DSSC) capaces de recargar la batería de los dispositivos IoT, como sensores de humedad, temperatura, o controles remotos, entre otros.
Las DSSC contiene un electrolito solidificado, generado mediante la aplicación de la tecnología de fotoconductora orgánica desarrollada para impresoras multifunción. Esto hace posible que las células solares sean capaces de producir energía incluso cuando las condiciones lumínicas son escasas.
En entornos de poca iluminación, como cerca de las paredes de las oficinas o en almacenes y fábricas, los DSSC serán capaces de ofrecer energía a los dispositivos IoT, sin la necesidad de reemplazar la batería.
Asimismo, esta tecnología es más segura que las baterías, ya que Ricoh ha conseguido solidificar completamente un electrolito, eliminando el riesgo de fugas provocadas por el desgaste de la batería.
Loop Line T1
La compañía ha implementado sus células solares sensibles con colorante de estado sólido en un escritorio convencional, denominado Loop Line T1 de la marca Taisei. Las células son colocadas en el espacio que no se utilice del escritorio para captar la luz y hacer circular la electricidad.
En la superficie de la mesa Loop Line T1 tiene instalado un máximo de 48 células solares. La mesa incorpora una batería de litio para almacenar la energía generada, la cual se puede usar en caso de que exista un corte de suministro eléctrico. Además, dispone de diversas conexiones para conectar los dispositivos IoT.